Dicen que con la edad todo se vuelve más tranquilo, pero la verdad es que, si sabes jugar bien tus cartas, una mujer madura puede desatar un deseo incontrolable. Ya no tiene complejos, sabe lo que le gusta y disfruta sin miedo. Así que, si quieres poner a mil a mujeres maduras y hacer que te desee como nunca, presta atención.
En esta guía no hablaremos de flores ni cenas románticas, sino de estrategias ardientes que la harán sentir una pasión imparable. Gracias a las moderadoras de la sección de mujeres maduras en Barcelona del buscador de citas BarcelonaCitas.es por la ayuda que nos han dado para hacer esta guía.
Cómo poner cachonda a mujeres maduras
1. Susúrrale cosas calientes en el oído
«Nada enciende más el deseo que una voz grave, susurrando cosas traviesas en el oído», nos dicen desde el foro de mujeres maduras en Barcelona del buscador de citas BarcelonaCitas.es. No se trata de ser vulgar, sino de crear un juego de tensión.
Mientras hablas con ella, acércate y dile con voz profunda lo que te gustaría hacerle. Juega con frases como «¿Te imaginas lo que pasaría si estuviéramos solos ahora mismo?» o «Tengo unas ganas tremendas de verte sin esa ropa».
2. Acaricia su cuello y juega con su cabello
El cuello es una zona ultrasensible, y muchas mujeres lo sienten como una extensión de su punto G. Acércate lentamente, aparta su cabello con suavidad y roza su piel con la punta de los dedos. Si la ocasión lo permite, dale un beso lento en la nuca y siente cómo se estremece.
3. Mantén el contacto visual mientras la provocas
Las miradas cargadas de intención pueden ser más poderosas que las palabras. No mires con timidez, mírala con hambre, con deseo. Mantén el contacto visual mientras juegas con una copa de vino o mientras la tocas ligeramente. «Si aguantas la mirada con una sonrisa pícara, la pondrás a arder», leemos en el foro de mujeres maduras en Barcelona del buscador de citas BarcelonaCitas.es.
4. Mándale mensajes calientes cuando menos lo espere
No necesitas estar con ella para encenderla. Un simple mensaje puede hacer que pase todo el día pensando en ti. Envíale algo como «No puedo dejar de pensar en lo bien que te ves con esa blusa… y en lo increíble que te verías sin ella». O si quieres ser más sutil, algo como «Estoy recordando lo bien que huele tu piel, y me está costando concentrarme».

5. Muérdele el labio inferior al besarla
Los besos no son solo besos. Un buen beso puede hacer que pierda la cabeza. Mientras la besas, hazlo lentamente, deja que la tensión se acumule y, cuando menos lo espere, atrapa su labio inferior con los dientes y tira suavemente. Esto encenderá sus sentidos al instante.
6. Provócala en público sin que nadie lo note
No hay nada más excitante que la sensación de lo prohibido. Si están en una cena, en el cine o en un bar, encuentra la manera de tocarla sutilmente sin que los demás lo noten. Pasa tu mano por su muslo bajo la mesa o acaricia su espalda lentamente mientras hablas con alguien más. Esta sensación de juego hará que su deseo aumente sin control.
7. Dile exactamente lo que quieres hacerle
Las mujeres maduras no quieren rodeos. Si quieres que se excite, dile directamente lo que te gustaría hacerle. Baja la voz, acércate y dile con seguridad: «Tengo unas ganas tremendas de saborear cada centímetro de tu cuerpo», o «Me encantaría sentir cómo reaccionas cuando te toco así». Si lo dices con seguridad y sin exagerar, la temperatura subirá al instante.
8. Juega con su ropa de forma traviesa
Mientras están juntos, aprovecha cada oportunidad para provocar. Baja lentamente el tirante de su blusa mientras hablas con ella, desliza tu mano sobre su muslo cuando están sentados o juega con el borde de su falda. Si lo haces de forma casual, ella entenderá el mensaje y su mente hará el resto.
9. Usa el poder del aliento caliente
El aliento caliente sobre la piel puede provocar un escalofrío de placer. Cuando estés cerca de su cuello o de su oreja, no la toques de inmediato. Acerca tu boca a su piel y deja que sienta tu respiración. Esa sensación hará que se estremezca antes incluso de que la toques.
10. Haz que espere un poco antes de darle lo que quiere
La anticipación es clave. No la toques de inmediato. Déjala con ganas, haz que desee más. Cuando vayas a besarla, acércate lentamente, pero detente justo antes del contacto. Deja que sienta tu respiración y que la espera la haga desesperarse. Si quieres volverla loca, haz que te pida más antes de dárselo.
11. No le des un final predecible
La rutina es el asesino del deseo. Si siempre sigues el mismo guion, perderá la emoción. Sorpréndela con algo inesperado: atrápala por la cintura en medio de la conversación y bésala con intensidad, aparece detrás de ella mientras cocina y muérdele el cuello, dile que cierre los ojos y déjala sentir tu toque sin saber qué vendrá después. La emoción de lo inesperado la mantendrá ardiendo por ti.
